Convertir PNG a JPG sin instalar programas
La mayoría de los resultados que salen al buscar esto son webs que te piden subir las fotos a su servidor. Funciona, pero significa mandar tus imágenes a una empresa que no conoces, esperar a que las procese y volver a descargarlas. Hay dos maneras de evitarlo.
Por qué convertir, y qué pierdes
Antes de convertir conviene saber qué estás cambiando, porque no se puede volver atrás:
- PNG comprime sin pérdidas y admite transparencia. Pesa mucho en fotografías, y poco en capturas de pantalla, logos y dibujos con pocos colores.
- JPG comprime con pérdidas y no admite transparencia. Para fotografías es entre cinco y diez veces más ligero que un PNG con calidad equivalente. Lo que se pierde no se recupera.
- WebP hace las dos cosas: comprime mejor que JPG a igual calidad y admite transparencia. Lo entienden todos los navegadores actuales, pero algunos programas de escritorio antiguos todavía no.
Lo que pasa con la transparencia: si conviertes un PNG transparente a JPG, las zonas transparentes se rellenan. Lo habitual es blanco. Si el logo iba a ir sobre un fondo de color, se le queda el recuadro. En ese caso, WebP es la conversión correcta, no JPG.
Método 1: Paint, para una sola imagen
Viene con Windows y sirve si tienes una imagen, no cuarenta:
- Abre la imagen con Paint.
- Archivo → Guardar como → JPEG.
- Elige la carpeta y guarda.
El problema: una imagen por vez, sin control de la calidad de compresión y sin posibilidad de redimensionar en el mismo paso. Para un lote entero es inviable.
Método 2: conversión en lote dentro de tu propio navegador
Los navegadores modernos saben decodificar y volver a codificar imágenes por su cuenta. Eso significa que una página web puede convertir tus fotos usando el procesador de tu equipo, sin enviar nada a ningún servidor.
Es lo que hace Tanda. Abres la carpeta, eliges el formato de salida y aplicas. Como la conversión ocurre en local:
- Tus fotos no se transmiten a ninguna parte.
- No hay límite de tamaño impuesto por un servidor.
- Funciona con el wifi apagado.
- Un lote de doscientas imágenes tarda segundos, no minutos de subida.
Los dos ajustes que importan
Calidad. Entre 80 y 85 es el punto donde el archivo se reduce muchísimo y la diferencia no se aprecia a simple vista. Por debajo de 70 empiezan a verse manchas en los cielos y en las zonas de color plano. Por encima de 95 el archivo crece mucho sin ganancia visible.
Ancho máximo. Una foto de móvil moderna tiene 4000 píxeles de ancho. Para una web o un correo sobran: 1920 es de sobra para una pantalla completa, y 1200 para una imagen dentro de un artículo. Redimensionar antes de comprimir reduce el peso más que cualquier ajuste de calidad.
Renombrar y convertir en la misma pasada
Si vas a convertir un lote, suele ser porque va a alguna parte: una web, un cliente, un correo. Y entonces los nombres también importan. Conviene hacer las dos cosas de una vez: una regla que limpie los nombres y les ponga un prefijo, y la conversión a WebP con ancho máximo de 1920. Un paso en lugar de dos, y sin riesgo de que se desemparejen los nombres con los archivos.